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Mostrando entradas de diciembre, 2016

ACEPTANDO EL PRINCIPIO CORPORATIVO Y ORGÁNICO

ACEPTANDO EL PRINCIPIO CORPORATIVO Y ORGÁNICO  Mateo 23:37 “¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! v:38 He aquí, vuestra casa se os deja desierta. v:39 Porque os digo que desde ahora en adelante no me veréis más hasta que digáis: “Bendito el que viene en nombre del Señor”.  Es un hecho que el propósito eterno de Dios está escondido para la mayoría de Su pueblo en este tiempo. Un gran porcentaje de los que se convierten y se acercan al Señor, no tienen ni siquiera una noción básica de que el propósito eterno de Dios fue reunir todo en Cristo Jesús. Para ellos, la revelación les alcanza para decir que Cristo murió a causa de sus pecados y que gracias a Él fueron perdonados y salvados. Esta es la razón por la cual muchas personas han creído en el Señor y la razón por la que se siguen congregando. Tales creyentes ni

¿QUIÉN ES EL RESPONSABLE DE LA IGLESIA?

¿QUIÉN ES EL RESPONSABLE DE LA IGLESIA? Inicio este artículo haciéndole algunas preguntas: ¿Usted siente compromiso con la obra de Dios?, ¿Bajo qué concepto asiste usted a la Iglesia? ¿Asiste a la Iglesia sólo para escuchar a un buen orador?. Déjeme decirle que en lo personal, hace años que dejé de ser un pastor evangélico para no tener que vivir de la gente. Yo decidí romper con toda mi pasada vida evangélica, decidí dejar la profesión de “pastor evangélico” solo para no depender de la opinión de los hombres. Si todavía fuera esclavo de los hombres no sería siervo de Jesucristo. En muchas ocasiones les he dicho a los hermanos que si asisten a la Iglesia sólo para venir a escucharme, que no se preocupen, yo no me molestaré porque alguien no venga. De mi parte quiero decirle que asisto a las reuniones de las Iglesias porque carga me es impuesta de servirle al Señor.  Si doctrinalmente ya rompimos la manera evangélica de reunirnos, rompámosla también en la práctica. Yo les i

LA MUERTE Y EL EFECTO ADVERSO QUE EXPERIMENTA EL CREYENTE CUANDO NO CAMINA SEGÚN DIOS. (PARTE III)

LA MUERTE Y EL EFECTO ADVERSO QUE EXPERIMENTA EL CREYENTE CUANDO NO CAMINA SEGÚN DIOS.  (PARTE III) Quiero dar finalización a esta secuencia de estudios, ampliando el último punto que tocamos en el artículo anterior, al cual titulé: “El efecto de la experiencia de muerte por estar desligados del Cuerpo de Cristo” . Leamos el siguiente pasaje: 1 Juan 3:1 “Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a El. v:2 Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es. v:3 Y todo el que tiene esta esperanza puesta en El, se purifica, así como El es puro. v:4 Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley, pues el pecado es infracción de la ley. v:5 Y vosotros sabéis que El se manifestó a fin de quitar los pe

LA MUERTE Y EL EFECTO ADVERSO QUE EXPERIMENTA EL CREYENTE CUANDO NO CAMINA SEGÚN DIOS. (PARTE II)

LA MUERTE Y EL EFECTO ADVERSO QUE EXPERIMENTA EL CREYENTE CUANDO NO CAMINA SEGÚN DIOS. (PARTE II) La Muerte de Jesús La muerte del Hijo permitió la victoria sobre la Muerte misma, así lo dice Hechos 2:24 “a quien Dios resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que El quedara bajo el dominio de ella.” ¿Cómo venció Cristo a la muerte? Muriendo. En la cruz del Calvario, la muerte y el Hades lograron tomar a Cristo, pero Cristo, al ser tomado, los venció por medio de la resurrección. Antes del Calvario, la muerte derrumbaba a todos los mortales. Cuando alguien moría, la muerte lo condenaba eternamente. Cuando Cristo murió, la muerte quiso hacer lo mismo, pero no lo logró porque ésta clavaba su aguijón mortal a causa del pecado del hombre, pero con Cristo no lo pudo hacer porque Él no tenía pecado. Cristo murió tomando el pecado de toda la humanidad, pero Él no tenía pecado, por lo tanto, la muerte tuvo que romper sus ligaduras y liberar a Cr